miércoles, 13 de enero de 2010

Plataformas sociales: el opio de la civilización (¿1ra parte?)


a Israel "el to be continued" Pedraza


Si algo me he arrepentido en mi vida universitaria es haberme perdido en primer semestre una conferencia-más bien plática- titulada "Un escape a través de la ficción", boleto que la sociedad de alumnos de letras de ese entonces aún conservaba hace días (5 años) en la cartera, antes de buscar mi antigua tarjeta de circulación, que ya no es necesaria, pues acabo de sacar la del 2010. En esta conferencia, participaron Benjamin Valdivia (lean la Tempestad 69, estética de la catástrofe) y mi sensei Fidel Chávez Pérez. ¿La razón? Un quiz de la clase Administración con Jorge Polo-buen maestro, por cierto...creo que sí algo le debo a mi actitud en el aula, como docente, es a él, aunque no lo sepa-. Fuera de la moral que si debí haber ido o no, el hecho es que no fui a la plática, siendo que el boleto tenía precio, no sé si alguien pagó por él, y a mí me lo regalaron. Desde entonces tuve mi primer acercamiento al por qué de la apatia hacia las actividades de las mesas directivas, particularmente en la carrera de Letras. ¿A qué viene el caso todo este preámbulo o prolegómeno del título? No lo sé...me hubiera gustado escuchar esa plática aunque a estas instancias de mi vida profesional en el desempleo creo poder dar una aproximación. No lo haré hasta que lea un poco más. Siempre me gusta contemplar a lo Casper en sus pinturas. Hace tiempo en mis viejas actividades como maestro un alumno tenía una comportamiento distinto al de los demás. Sin embargo, en vez de presionarlo con una mala calificación lo miré a los ojos cada vez que sonreía y decía "no sé de que hablar" y contesté: "estoy seguro que vas a sacar algo un día antes, si no es que el mismo día para tu discurso persuasivo". No quise presionar: no había fuertes vestigios de depresión en él, solamente un alma lúdica a punto de reventar: era un cuadro de Casper. Días más tarde antes de su presentación, lo topé saliendo de una de las aulas y mencionó: "mi tema es el facebook como el opio de las masas", su mirada iba hacia el suelo, con aspavientos de taladro en los brazos...luego de esa pequeña furia y pasión en el tema, voltea y aclara que mejor hablará del messenger, pues no estaba familiarizado con el Facebook. Nada de lo que diré aquí es nuevo. Tampoco lo que dijo mi alumno, pero el opio me pareció un buen eco hacia la crítica del cristianismo (una pista: tiene bigote).
Haciendo una comparación con el programa "The office" cuando se presenta el juego SECOND LIFE, donde Dwitgh se crea a sí mismo, con la mínima diferencia de poder volar, su mismo "avatar" crea un SECOND SECOND LIFE para personas todavía más alejadas o retraídas de la realidad...es ahí donde encontramos similitud con las plataformas sociales: un escape a través de la ficción, especialmente, la mala ficción. Una crítica en el Facebook (el más popular, ya hablaré de Twitter en otra ocasión, como lo haría Damian Calvo en www.centrodeingeligenciapolitica.com) sería en una misma cuenta crear otro Facebook dentro del Facebook, dando a entender que la misma realidad virtual no puede con la sociedad electrónica que lo juzga y tiene que soñarse distinto más y más alejado de la realidad. En un escrito que borré en esta misma plataforma cuando escribía, aludía a la palabra reincidencia y como la desesperación expandía a la misma creando así una realidaad alterna. Pongamos un ejemplo sencillo: hace poco Gabriel Zaid mencionaba una realidad no tan alejada de lo que ocurre en nuestros días: hay más autores que lectores...no es el primero en decirlo, pero me da gusto que lo haya mencionado de nuevo en un país tan carente de memoria (me incluyo...vean a Venezuela: puede caer en los errores económicos de México en el '82). ¿Cuál es el valor de escribir dentro de la sociedad para soñar con tener un espacio en los libreros de nuestras bibliotecas nacionales o en las librerías de las plazas comerciales-pido a lado de Gaby Vargas-? Las plataformas sociales crean la misma ilusión o parecida a la de querer ser escritor: similar, pero vuelvo a este punto después de culminar este ejemplo. Hay más autores que lectores. Muchos de los casos artísticos cuando se busca el bien externo más que el valor de una voz o de la literatura misma-la más grosera y bella por naturaleza-provienen de la búsqueda de aprobación. Necesito una plataforma para poder ser aceptado en lo que no fui en mi infancia: si alguien piensa en la mamá de Leonard en "The Big Bang Theory" puede señalarlo, comparto la misma culpa: hagamos más reincidencias si lo quieren.
De esto se trata la interacción de las plataformas sociales: proyectar una personalidad alterna (¿alterego?), un escape a través de la ficción, de una interpretación de un fragmento de la realidad, generalmente un fragmento que deseamos reubicar o pulir con el fin de lograr otro resultado distinto al de la insatisfacción. Sus repercusiones radican en la mutilación de la mente y el cuerpo. El tratado de la desesperación de Soren Kierkegaard nos habla de la falta de finito e infinito. La desesperación es la prolongación de una muerte que todavía no ocurre, pero que causa angustia y agonía por su aparente presencia: toda desesperación busca la muerte, aunque sea la muerte de un mal momento y no la que todos enfrentamos al final de nuestras vidas, pues vivir es una amenaza de ésta. Los exámenes rápidos o llamados "quizzes" siempre tendrán nuestro deseo de ser otro personaje: Doctor House, sobreviví a un holocausto Zombie, soy Sócrates. Los lectores de mente que son un gancho con carnada en busca de un pez: una forma indirecta de mostrar la oscuridad de nuestros pensamientos. No es lo mismo si lo digo yo al aire a que lo diga la programación de una máquina. Después de todo...la estética de la recepcción nos ha dicho que el lector llena los vacíos acorde a como los presenta el texto. En este caso, son demasiados textos en un vacío, pero todos nos llevan a una conclusión: deseo y seducción hasta que el cuerpo reclame su lugar en el mundo y recuerde que la realidad reclama su lugar en el mundo. Toda plataforma social es una aspiración material en lo virtual.

2 comentarios:

  1. El compañero Pedraza tenía razón, al igual que el opio es un escape de la realidad, las pltaformas virtuales tambipen lo son, aunque no creo en mi generación, a veces pienso que era broma, pero que más da, dio pie a un muy buen tema o a alguna reflexión.
    Me gusto bastante, lo mejor de todo fuerón las referencias geeks :3 jajaja
    En fin, Jabberwocky Jony :)

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